Convertirte en Hombre Alfa, o mejor dicho, hacer salir tu Hombre Alfa interno es una transformación.  Los que hemos emprendido la tarea sabemos que no es algo que se “logra” y punto, como magia un día tenemos todas las mujeres encima. Se trata de un viaje de autodescubrimiento y superación que emprendes sólo cuando has tocado fondo.

 

Es afortunado el hombre que logra comenzar el viaje por pura inspiración, si haber tenido que tocar fondo. Obviamente es un hecho lamentable, porque la mayoría no nos percatamos de las implicaciones de la transformación. Puesto de una manera sencilla y como les digo a mis alumnos del Coaching Personalizado, es como estar viviendo a medias sin saberlo.

 

Me acuerdo de la sensación y hasta me dan escalofríos. Fueron años los que tuve que luchar para transformarme, sin la guía de nadie, tú lo sabes porque te lo he contado. Poco a poco tuve que ir tomando de aquí y de allá para ir armando un plan y poder ser consciente de lo que quiere una mujer.

 

No hay muchas formas de aprenderlo y yo tuve que hacerlo con observación mucha paciencia y desgraciadamente lentitud. Tienes que saber que esto se trata de un proceso, una trasformación integral. Antes pensaba que era cosa de ajustar uno o dos aspectos y como por arte de magia ellas llegarían a mí. Ya sabes, era el típico que pensaba: Me voy a vestir con ropa cara, voy a ponerme bien musculoso en el gym y me hago cambio de imagen, con eso segurito las tengo. Y luego comencé a agregar las que de plano son patadas de ahogado. Quise compensar con dinero o siendo el “chico lindo” pero tampoco resultó ser la ruta.

 

En fin, después de tanto pensar y redundar me doy cuenta de la clave. No es algo que consiga como una prenda de ropa, la tengo y ya, mágicamente estoy del otro lado para siempre. Ponte a pensar ahí mismo, son muchos aspectos que nadie nunca nos enseñó a desarrollar y mucho menos a mantener. Y creo que sabes a qué me refiero, una figura paterna que no nos enseñó el camino, porque quizá no estuvo ahí para nosotros o que de plano tampoco tenía idea.

 

No me dijeron cómo acercarme a una mujer ni qué decirle ni de qué hablarle. Nadie te enseñó que debes “hablar” con tu cuerpo y aprender a expresarte con cierto tono de voz o que ella busca ciertas cualidades en ti, muy diferentes a lo que nosotros buscamos en ellas. Fuimos dejados a la deriva, y sólo tuvimos el recurso de adivinar lo que era más conveniente. Y resulta que no, eso no es suficiente, no nos enseña lo que debemos saber.

 

Fíjate que es curioso, porque después de años de estar en el camino sigo aprendiendo, no soy del tipo que le gusta creer que ya sé todo o que soy lo máximo, las actitudes arrogantes nunca ayudan y menos ayudan a los demás. Todo lo que voy aprendiendo trato de compartirlo, de hacer que se corra la voz, porque no me gusta un mundo en el que el hombre es un hombre frustrado, no me gusta ver por ahí al viejo yo topándose con pared, desorientado y solo.

 

Hoy quiero aclararte el panorama y dejarte en claro el camino a seguir, la clave es en primer lugar darse cuenta que hay que emprender el camino, la suerte no nos va llegar solita sin hacer nada y mucho menos si tenemos actitud conformista de pensar que “así estoy bien”. Toma la decisión de comenzar con tu cambio.

 

Segundo: Comenzar a trabajar cada aspecto del Hombre Alfa de inmediato, por eso pongo a disposición mis redes sociales, mi canal de YouTube, la página de FB, Seminario en Vivo y el Coaching Personalizado. Comienza ya.

 

Tercero: Sumergirnos en el mundo, inmersión completa en lo que llamamos realidad, de otra forma no podríamos saber si nuestro avance es real o sólo “de escritorio”. Sal a la calle, date cuenta que no hay de otra. Saborear lo que has aprendido en aplicación real es algo inigualable y te da mucha fuerza para seguir adelante. Y lo mejor de todo: Hasta inspiras a otros a avanzar y hacer lo mismo.

 

Y cuarto: La madurez de aceptar que sin persistencia no llegaremos a ningún lado. No permitirnos ser el típico que sólo busca una razón para darse por vencido, para reafirmar la mediocridad de la zona de confort y decir: “¿Ya ves? Tenía razón, es imposible” No. Si estás emprendiendo este camino es porque tu propósito es lograrlo, no regresar a la zona de confort. Cuando sales de vacaciones no dejas que nada las arruine ¿cierto? O ¿buscas el primer pretexto para cambiar tu vuelo de regreso y llegar pronto a casa sin siquiera haber desempacado? No, que tu vida no sea derrotista y miedosa.

 

Sólo tienes una oportunidad en la vida, no es un ensayo. Hazla interesante, llena de felicidad y saborea tus logros alcanzados. Y si de plano es muy difícil muere con honor, intentándolo. Como cuando un soldado se enfrenta a la adversidad. El soldado honorable no huye, no corre de regreso a sus filas. Aun cuando todo está en su contra decide enfrentarse y sabiendo que va a morir por lo menos se enfrenta con la frente en alto. Tú sé el soldado honorable, no un ratón asustado.

 

Hey, es sábado, perfecto día para salir y comenzar de una vez. Recibe un abrazo de mi parte y no olvides que estos 4 elementos son los pilares del comienzo de tu transformación. Sácales provecho, DEPENDE DE TI comenzar y mantenerte en el camino.

 

Que tengas un buen fin de semana.

Gerry Sánchez.