Conocer mujeres te será mucho más fácil después de leer este artículo. Porque tú, a diferencia del resto de los hombres, vas a entender lo que en realidad falla y provoca dolorosos rechazos…

 

Ya sabes que tienes que acercarte con un Lenguaje Corporal poderoso.

Ya sabes que debes acercarte seguro y con determinación.

Y también sabes que tienes que cuidar el ritmo al que hablas y tu tono de voz…

 

Pero lo que se te ha escapado es lo más fundamental: El por qué te estás acercando…

 

¿POR QUÉ?

 

Cuando te estás acercando a conocer a una mujer es obvio que lo haces porque te gusta… pero ¿qué hay detrás de esa simple y obvia atracción?

 

Todo depende de ti. Y tu éxito depende de que lo hagas por las razones correctas.

 

Subconscientemente, la mayoría de los hombres se acerca por las razones equivocadas. Y a pesar de cuidar su Lenguaje No Verbal, estas razones terminan proyectándose y provocando rechazo.

 

La actitud de un beta es tímida, porque no sabe si ella va a reaccionar bien o mal ante su acercamiento.

 

Es temerosa porque busca agradar. El beta está buscando validación por parte de ella. Detente a pensarlo por un segundo…

 

En esos momentos todo depende de ella. El beta está con los nervios de punta porque todo su estado emocional depende de ella y de que las cosas salgan bien.

 

Y esto es extremadamente repulsivo para las mujeres. Ellas no quieren a alguien que sea tan dependiente emocionalmente, al contrario…

 

LO CONTRARIO…

 

Cuando te acerques a conocer una mujer tienes que hacerlo desapegado y hasta en cierto modo de manera irreverente. Como lo harías con un amigo.

 

Piensa en las razones correctas.

Como por ejemplo: Conocerla.

 

¡Tan solo esto y nada más es una buena razón! Déjame te explico:

 

El beta va buscando que todos sus sueños se hagan realidad en ese preciso momento. Esa es una razón equivocada.

 

Él busca que de inmediato todo salga bien y después de obtener “permiso” o aprobación de ella, esta luz verde marque el sí a todo. Sin que él se tenga que esforzar más.

 

Con razón depende emocionalmente del resultado, porque literalmente, en este escenario, todo dependería de ella

 

En cambio, un Alfa sabe que es un proceso, que él también tiene que juzgar si ella le agrada o no. Y que para eso lo primero es simplemente conocerla y nada más.

 

¿Vas entendiendo?

 

Quítale peso al acercamiento y hazlo por las razones correctas.

 

Acércate a hablarle porque quieres, porque te da la gana, porque deseas conocerla y ver qué puede suceder entre ustedes dos.

 

LA FORMA CORRECTA

 

Acércate seguro de ti mismo a iniciar una conversación real. Olvídate de la fantasía de la que te hiciste.

 

Olvídate de besarla, de conseguir su número, de hacerla tu novia. Vive el momento presente y permite que las cosas se den al ritmo al que tienen que suceder.

 

Justo así, con este desapego vas a conseguir todo esto que estás deseando.

 

Es paradójico, pero es lo que en realidad funciona.

 

Si te acercas poniendo todas tus esperanzas en esta trivial situación todo te va a salir mal.

 

Porque si ella no contesta como tú quieres o si su actitud no es amigable al principio o cualquier tontería, tú vas a ser fuertemente afectado por esto y ella lo va a notar.

 

¿Qué crees que va a pensar de que un desconocido ponga toda su atención y esperanzas en algo tan intrascendente?

 

Exacto, va a pensar que eres un beta y que es mejor ahorrarse el momento de conocerte.

 

Acércate valiendo madre si te sale bien o mal. Acércate expresando que no te has hecho de ideas como cualquier beta, sino que al contrario, tu interés es genuino… pero sin darle más interés del necesario.

 

¿CÓMO SE HACE?

 

Este consejo pertenece a “La Vía Negativa”, o sea, lo que buscamos es quitar en vez de agregar.

 

Para que un acercamiento te salga bien tienes que quitarte toda idea que te hagas alrededor de esa mujer.

 

No trates de planear o adelantarte a cómo va a fluir la conversación o la interacción. Determínate a vivir el momento y a reaccionar “en vivo” a todo lo que suceda.

 

Quítale también todo el peso emocional que le has depositado… no veas a las mujeres como “la única”, simplemente tómalo a la ligera. Como si fuera con un amigo.

 

Y tu actitud debe ser relajada, desapegada y a la vez segura.

 

En vez de pensar que vas a “conquistarla” piensa que tu “labor” es ir a dar un mensaje, comenzar una interacción y una plática.

 

Y después de que domines esta seguridad relajada puedes integrar la Seducción y la Atracción a tu juego. Solo después.

 

Porque si no lo haces así tu actitud va a ser la incorrecta y vas a perder cualquier oportunidad que se te presente.

 

Deja de buscar aprobación. Deja de depositar en algo externo tu seguridad. Dirígete con aplomo y determinación. Desapegado del resultado para superar este reto. Solo así podrás pasar a los siguientes.

 

Recibe un abrazo de mi parte.

Gerry Sánchez.

Fundador del Proyecto del Hombre Moderno Renacentista.