Hay un error que como hombres llevamos cometiendo desde la primera vez que nos enamoramos. Sin saberlo (porque nadie nos corrige) nos la vivimos creyendo que esto no tiene efecto en las relaciones que comenzamos y aunque a veces pueda no ser un gran problema sí termina afectando la forma en que ellas te perciben.

Me refiero a cuando nos gana la emoción. Seguramente sabes a qué me refiero, desde pequeños, cuando tenemos contacto con la niña que nos gustaba en primaria o secundaria si eras muy tímido, no podíamos evitar mostrarnos emocionados, sonriendo sin parar y verbalizando lo que sentíamos. Lo que nos llevaba a decir lo que se hace costumbre hasta el día de hoy:

“Es que me gustas muchísimo” O tal vez: “¡Me encantas!”

Yo entiendo que lo primero que piensas con esto es: “Bueno y ¿qué tiene de malo?” Y eso es lo que te voy a explicar ahora…

Primero quiero aclarar que no tiene nada de malo sentirte emocionado ni tiene nada de malo que una mujer te guste tanto que quieras decírselo. Lo que está mal es lo que comunicas dependiendo del momento y la forma en que lo haces. Porque para todo hay tiempo y sí, hay un momento adecuado para esto, pero definitivamente no es en las primeras etapas de conocer a una mujer.

Y mi intención es ayudarte a ligar con mujeres muy guapas, estoy seguro que eso es parte de tus metas y precisamente por eso te estoy contando esto, porque en especial las mujeres muy guapas están acostumbradas a esto a tal grado que cuando tú te muestras emocionado le estás dando una señal muy, muy negativa:

No puedo controlarme a mí mismo, no tengo estándares y desesperadamente quiero tu aprobación. Pienso que seguramente cuando te diga cómo me siento contigo tú vas a sentir lo mismo por mi.

¿Quieres dar esa imagen? Pues esto es lo que le das a entender. Por influencia del Condicionamiento Cultural creemos que ella se va a sentir comprometida a correspondernos, pero esto no es así. Al comunicarle prematuramente que te gusta mucho no logras hacer otra cosa.

Para la atracción no hay alternativa, o le atraes o no le atraes. Punto. No importa cuánto te guste esto no tiene ninguna influencia en la forma en que ella se siente hacia ti. Lo sé, todos quisiéramos que fuera diferente pero no es así.

¿Qué hacer? Cuando sientas que una mujer te gusta tanto que quieres decírselo analiza primero si de verdad ella “se merece” eso y si es el momento adecuado para hacerlo.

Muy frecuentemente este es el problema y las mujeres saben perfectamente que lo padecemos: Pierdes el control y te dejas llevar por el momento. Esto no es lo que quiere una mujer. No quiere un hombre inestable emocionalmente, sino todo lo contrario, alguien que está en control, de su vida y de sus emociones.

También quiero enfatizar la parte de los estándares, si te la vives “enamorándote” de cualquier mujer a la que conoces por poco más de un par de citas, ella sabe que claramente no tienes una idea de lo que quieres realmente. No des esta imagen, mantente en control.

Cuando una mujer te guste a ese grado evita decírselo de inmediato y continúa progresando por las etapas de la Seducción. Y lo más importante: Encárgate de generar Atractivo.

El Atractivo es la razón real por la que ella se interesará en ti. Mantente atento a mis redes sociales y suscríbete aquí para recibir el anuncio de mis próximos eventos. Mientras tanto puedes aprender a generar Atractivo directamente conmigo en el Coaching Personalizado, con un Plan de Acción hecho a tu medida.

Recuerda siempre mostrarte en control con las mujeres y aprende a tener estándares. Si lo haces tus interacciones van a salir mejor y poco a poco irás aprendiendo lo que una mujer quiere y necesita en un hombre.

Recibe un abrazo de mi parte.

Gerry Sánchez.

 

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