La soledad puede causar estragos si lo permitimos y más aún si nos dejamos llevar por nuestro lado más “bajo” que precisamente es lo que hace salir la soledad. Por ejemplo, mostrarte necesitado o necesitada de afecto hacen que te veas como un mal partido.

 

Volverte una persona gruñona, hacerte inepto socialmente y hasta llegar a ser indeseable son ejemplos de lo que puede pasar si no tomamos en serio nuestro desarrollo.

 

Desear ser tu mejor versión es lo que debe impulsar tu vida, ya sea sólo o con pareja esto es una tarea constante que te traerá buenos resultados en todas tus relaciones. ¿Por qué te digo esto? Porque el tema de hoy es algo que todos decimos pero a menudo preferimos ignorar.

 

¿Será verdad que es mejor estar sólo que mal acompañado? La respuesta a esto no es nada difícil de ilustrar, sólo piensa en una pareja (seguro tienes alguna en mente) que saca lo peor de cada uno. Los típicos que se la pasan peleando o peor, donde uno reprime al otro y viven infelices diciendo que “todo está bien”.

 

Parejas donde uno tiene que “obedecer” al otro, como si fueran animales. Relaciones donde parece que se esfuerzan por ser su peor versión.

 

Pero si es cierto que es mejor estar sólo que mal acompañado, ¿Por qué vemos a tanta gente metida en malas relaciones? La triste respuesta es que cuando somos una versión inferior a nuestro máximo potencial (nuestra versión Alfa) son el miedo y el conformismo lo que guía nuestras vidas.

 

En vez de crecer y ser mejores preferimos huir de la soledad, nos olvidamos de todo el desarrollo que hay frente a nosotros, todo nuestro potencial y caemos en la primera relación mediocre que se nos presenta.

 

De pronto todo ese potencial se ve truncado.

 

Y lo que es peor, comenzamos a involucrarnos en una relación donde en vez de crecer, retrocedemos. Así de dañinas pueden llegar a ser las relaciones y por eso antes de involucrarte te recomiendo que analices tu persona y si realmente necesitas de una relación. Y más allá de eso, ¿realmente esa relación te va a beneficiar o perjudicar?

 

Porque déjame decirte que vas a perder valioso tiempo que podrías estar aprovechando para hacerte una persona mejor, de más valor y más atractiva, tu versión Alfa. Un “tú” más seguro, más determinado y con más y mejores oportunidades. Nada de esto puede lograrse con una mala compañía.

 

Es muy diferente entrar a una relación porque “necesitas” estar con alguien (porque no soportas estar ni contigo mismo) a realmente querer estar con esa persona por conocerla a fondo y por ser una relación que los enriquece, que les exige y hace crecer.

 

Atención con esto, porque lo más importante es que sepas lo que realmente quieres. ¿Buscas afecto? ¿Buscas compañía? ¿Buscas sexo? ¿Buscas diversión? ¿Buscas apoyo? ¿Buscas “pasar el rato”? Define lo que quieres con precisión extrema, porque sólo así podrás tenerlo.

 

Hay muchas razones por las que decidimos estar con alguien, pero si no has definido tus metas antes de iniciar una relación que no te sorprenda que más pronto que lo que imaginas esa relación ya no sea lo que te satisface y comiences a buscar otras cosas.

 

Luego nos preguntamos por qué hay tantas relaciones fallidas y es por este grave error. Primero no definir bien lo que queremos y segundo huir de la soledad como si fuera un castigo.

 

Aprovecha tu tiempo sólo para saber qué es lo que realmente quieres. ¿Qué te hace infeliz de tu vida? ¿Qué quieres? ¿Por qué lo quieres?

 

Si te detienes a pensar todo eso y a mejorarte como persona vas a tener exactamente lo que estés buscando (sólo si lograste definirlo bien).

 

En resumen: ¿Es mejor estar sólo que con una mala compañía? Un contundente sí.

 

No cometas el error que hemos cometido tantas personas. Si te ocupas de ti mismo y en conseguir lo que quieres vas a ser más feliz que con cualquier relación. Y si es lo que realmente quieres está bien, pero no será una buena relación y no podrás disfrutarla si antes no te ocupaste de tu desarrollo.

 

Recibe un abrazo de mi parte.

Gerry Sánchez.