Todos hemos querido enamorarnos alguna vez en la vida. Todos sabemos lo que se siente querer encontrar a la persona que nos haga felices, que sea “nuestra media naranja” y poder vivir “felices para siempre”.

 

Esta mentalidad es por influencia del Condicionamiento Cultural y si adoptamos este tipo de ideas lo más probable es que consigas todo lo contrario a felicidad. Es un grave problema idealizar a una persona y te hace más daño de lo que crees.

 

Tal como te lo mencioné en un artículo anterior es mejor estar solo que mal acompañado, y si dejas que este miedo (a estar solo) te domine, que no te sorprenda ser infeliz y no encontrar una salida a una vida de insatisfacciones.

 

Hombres y mujeres acostumbramos idealizar y las consecuencias son desastrosas. De pronto nos encontramos en una relación que no es (ni será) lo que estábamos buscando al principio. Toda esa idealización sólo sirvió para confirmar la clásica frase: “Entre más alto vuelas más fuerte es la caída”

 

¿Pero quien es responsable de esa caída? Nosotros mismos. Sobre todo porque idealizar sucede desde que ponemos los ojos en una persona y desde ahí comenzamos a vivir una fantasía. En el caso de los hombres comienza con sólo la atracción física y a las mujeres también les pasa, sólo que más adelante en la interacción.

 

Si eres el tipo de persona que pasa por alto lo inaceptable o que siempre está justificando el comportamiento del otro o que tolera maltrato te tengo que decir que tienes la garantía de que vas a ser infeliz y aún más si no tienes el valor de cortar esa relación.

 

Ya sabes, la clásica mentalidad de: “Es el hombre perfecto”, capaz de cambiar esos pequeños grandes detalles que no te acaban de convencer pero ¿Qué más da? Es cuestión de tiempo para que todo “mejore” (o eso quieres creer) y tú puedes seguir ignorando lo inaceptable, todo lo que no te gusta… ¿Hasta cuándo?

 

¿Y para los hombres? De pronto ella es una “mujer perfecta”, le vas a gustar en automático, la química se va a dar de inmediato, es virgen y te ha esperado toda la vida. Va a ser la madre de tus hijos y se va a comportar exactamente como tú crees porque claro, es LA mujer. Cuando todo esto comienza a ser diferente empiezas a enfadarte porque tu sueño te está fallando.

 

Cuando nos damos cuenta de que todo fue un error ya es demasiado tarde y dejamos que nuestros miedos se apoderen de nosotros, como el miedo a estar solo, miedo a no poder encontrar a alguien o simplemente por miedo a enfrentar a esa persona y decirle que quieres terminar la relación.

 

¿Y todo por qué? Porque construimos toda una historia falsa de esa persona y nos aferramos tanto a nuestro “sueño” que preferimos estar con alguien negativo a salir a la realidad y esforzarnos de manera real.

 

¿Te suena a conformismo? Pues es exactamente lo que es. Es por conformistas y mediocres que este tipo de cosas nos suceden, porque la realidad (y tú lo sabes) es que la “suerte” no va a llegarte por arte de magia. Esa pareja “ideal” no va a llegar si no la buscas, si no te esfuerzas y si te sigues poniendo una venda en los ojos con tal de vivir feliz en la ignorancia.

 

Quítate la venda, deja de idealizar, ve a las personas tal como son y esfuérzate por conseguir lo que realmente quieres en una relación.

 

Si te encuentras en una relación así no tengas miedo de terminarla. Si se te ocurre pensar que no vas a encontrar a nadie déjame decirte que te equivocas y no importa si tienes 90 años.

 

Este mundo está lleno de personas compatibles con lo que tú estás buscando. Si tú quieres creer que no es así es sólo por mediocre y por tener una mentalidad de escasez, en vez de vivir en esta realidad de abundancia.

 

No me molesta ser completamente honesto y duro contigo si esto te va a llevar al éxito. ¿Prefieres esto o vivir con la venda? Tú decides.